Viaja al pasado en Libisosa
Un plan de turismo rural para aprender y divertirse. Publicado por primera vez en junio de 2019 y actualizado en agosto de 2026.
Érase una vez …
…una niña que jugaba al sol de junio, mientras su padre tallaba la madera. Su madre estaba arreglando el esparto que más tarde trabajaría el abuelo.
La vida transcurre tranquila en Libisosa, un pequeño asentamiento íbero. Es el año 200 antes de Cristo. En unos años llegarán los romanos y la vida se transformará.
Y ahora volvemos al presente. Nos encontramos en Lezuza, una población de Albacete, donde todavía hoy podemos acercarnos a conocer la historia de Libisosa.
¿Quieres dar un paseo por el tiempo en la pequeña Libisosa?
Si te apetece viajar en el tiempo y descubrir cómo era la vida en Libisosa hace más de 2.000 años, las Jornadas de Recreación Histórica Iberorromanas son una ocasión estupenda para hacerlo en familia.
Durante un fin de semana, Lezuza se transforma y sus calles y el propio yacimiento se llenan de historia. Iberos y romanos vuelven a ser los protagonistas y podemos acercarnos a su forma de vida a través de recreaciones históricas, representaciones teatrales, visitas guiadas y diferentes actividades para todos los públicos.
Y aquí no se trata solamente de mirar y escuchar. En las distintas ediciones se han organizado talleres participativos, actividades infantiles, demostraciones de oficios y trabajos tradicionales, charlas, degustaciones de comida de inspiración iberorromana, juegos y propuestas tan curiosas como un escape room.
También se han recreado escenas de la vida cotidiana de la época, ceremonias, desfiles y otros episodios históricos, haciendo que la visita sea mucho más entretenida y fácil de imaginar, especialmente para los niños.
Las actividades cambian de una edición a otra, por eso, si estás pensando en acudir a unas próximas jornadas, lo mejor es consultar el programa oficial cuando se publique.

¿Qué podemos descubrir en Libisosa?
Cuando hablamos de Libisosa no estamos hablando simplemente de unas ruinas que han quedado allí con el paso del tiempo. Estamos ante un lugar que guarda una historia de muchos siglos y por el que pasaron diferentes pueblos y culturas.
Sus orígenes se remontan a la Edad del Bronce y, más tarde, el cerro estuvo ocupado por un importante asentamiento ibérico. Con la llegada de los romanos, Libisosa adquirió todavía más importancia y llegó a convertirse en una colonia romana. Después también encontramos huellas de época medieval.
Pero… ¿por qué eligieron precisamente este lugar?
La respuesta está, en buena parte, en su situación. Libisosa se encontraba en un punto estratégico, en una encrucijada de caminos que comunicaban la Meseta con Andalucía, Levante y Extremadura. Por aquí también pasaban rutas relacionadas con la ganadería y el transporte de minerales.

Así que podemos imaginar que aquello era mucho más que un pequeño asentamiento perdido en el paisaje. Era un lugar por el que circulaban personas, animales, productos e historias.
Y precisamente por eso, una de las cosas que más me gustan de Libisosa es que la arqueología no nos habla solamente de grandes construcciones o de batallas. También nos permite acercarnos a la vida cotidiana de las personas que vivieron aquí.
Los objetos encontrados nos hablan de la artesanía, de las actividades agrícolas y ganaderas y del comercio. Podemos descubrir qué fabricaban, qué productos utilizaban y cómo se desarrollaba el día a día de aquellas personas.
¿Os acordáis de nuestra niña del principio, jugando al sol de junio mientras su padre trabajaba la madera y su madre preparaba el esparto?
Ahora podemos imaginarla un poquito mejor.
Quizá ella no sabía que estaba viviendo en un lugar por el que pasarían íberos, romanos y, muchos siglos después, arqueólogos que intentarían descubrir cómo era su mundo.
Y eso es precisamente lo bonito de visitar Libisosa: no solo estamos viendo piedras antiguas. Estamos intentando reconstruir las pequeñas historias de las personas que un día vivieron allí.
En el Centro Sociocultural Agripina podemos conocer además una selección de los materiales recuperados durante las excavaciones y acercarnos un poco más a esa vida cotidiana.
Porque cuando conocemos los objetos, los espacios y las historias que hay detrás de ellos, resulta mucho más fácil mirar el yacimiento con otros ojos.
Y quizá, mientras paseamos por Libisosa, podamos hacer algo que a los niños se les da especialmente bien: imaginar cómo sería la vida allí hace más de 2.000 años.
Información práctica para tu visita.

Y si no puedes coincidir con unas Jornadas de Recreación Histórica, no te preocupes. Libisosa se puede visitar durante todo el año, así que puedes organizar esta escapada en familia cuando mejor te venga.
La visita libre al Parque Arqueológico es gratuita y no necesita reserva previa. Puedes recorrer el yacimiento siguiendo el itinerario señalizado y los paneles explicativos y, además, utilizar la aplicación gratuita de realidad aumentada para descubrir reconstrucciones virtuales en algunos puntos del recorrido.
Si prefieres conocer el yacimiento acompañado por un guía, también puedes reservar una visita guiada, que dura aproximadamente dos horas e incluye la experiencia con gafas de realidad virtual en el Centro Sociocultural Agripina.
La visita guiada tiene un precio de 5 € para la tarifa general y 3 € para la reducida. Los menores de 8 años, los residentes de Lezuza y las visitas realizadas el 31 de mayo tienen entrada gratuita, según las condiciones actuales.
¿Cuándo puedo visitar Libisosa?
Los horarios cambian según la época del año.
De junio a septiembre, el Parque Arqueológico abre de jueves a domingos y festivos, de 9:00 a 14:00 horas.
De enero a mayo y de octubre a diciembre, abre los jueves y domingos de 10:00 a 14:00 horas, y los viernes, sábados y festivos de 10:00 a 14:00 y de 15:00 a 17:00 horas. El último acceso se realiza una hora antes del cierre.
La visita completa tiene una duración aproximada de dos horas, aunque puede modificarse por las condiciones meteorológicas.
Un consejo si vais con niños
Si queréis hacer la visita guiada y disfrutar también de la realidad virtual, tened en cuenta que esta experiencia no está disponible para menores de 8 años. En cambio, la aplicación de realidad aumentada sí puede utilizarse durante la visita al yacimiento con un móvil o una tablet.
Antes de preparar tu visita, te recomendamos consultar sus redes sociales y la información oficial del Parque para comprobar horarios y actividades.
Información y reservas:
Parque Arqueológico de Libisosa
Lezuza (Albacete)
Tel.: 925 28 95 46
Correo: red.arqueologica.clm@tragsa.es
¿Quieres estar al día?
Si después de conocer Libisosa te has quedado con ganas de saber más, puedes seguir al Proyecto Libisosa en Facebook, donde comparten información y novedades relacionadas con el yacimiento y sus actividades o ver su canal de Youtube.

¿Nos vamos de aventura?
A veces no hace falta ir muy lejos para descubrir un lugar nuevo, disfrutar juntos y llevarnos un recuerdo bonito.
Si te ha gustado descubrir Libisosa, podemos seguir nuestro viaje y conocer algunos de los castillos de Albacete.



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