
Visitar castillos en Albacete: un viaje a la historia en familia
Un plan para descubrir la historia, imaginar otras épocas y disfrutar en familia.
Publicado por primera vez en junio de 2019 y actualizado en julio de 2026.
Índice del viaje
Érase una vez …
…una niña que sentada junto a su madre intentaba bordar una pequeña flor en un pañuelo.
Pero su mente estaba en otra cosa, su hermano había ido junto a su padre a cuidar el caballo del señor del castillo. Ella también había querido ir, pero no le habían dejado. Le encantaba acariciar el hocico del animal y cuando nadie la veía lo montaba y fingía cabalgar.
Tiene 8 años y debe prepararse para cuando le busquen marido. Algo que no tardará en suceder.
Corre el año 1475 y la situación en el castillo es un poco complicada, la guerra de sucesión por el trono de Castilla les ha alcanzado. Su señor apoya a Doña Juana de Trastámara, pero el pueblo no está muy de acuerdo con ello y prefieren a Doña Isabel , hermana del difunto Enrique IV de Castilla.
¿Te imaginas recorrer la sala donde esa niña bordaba? ¿Quieres ver la escalera de caracol que conduce a la terraza de la torre, donde se perdía para escapar de su madre.
Todo esto quizá pudo vivirlo una niña en un castillo de Albacete.
Y hoy nosotros también podemos recorrer algunos de esos lugares donde la historia parece seguir escondida entre sus piedras.
¿Qué castillos podemos visitar en Albacete?
Cuando pensamos en un castillo es fácil imaginar caballeros, princesas, murallas y torres desde las que se vigilaba el horizonte. Pero lo más bonito es descubrir que no hace falta viajar muy lejos para encontrarlos.
La provincia de Albacete esconde fortalezas muy diferentes entre sí. Algunas se levantan sobre enormes peñascos que parecen tocar el cielo, otras conservan fosos excavados directamente en la roca y otras siguen formando parte de la vida cotidiana de sus pueblos.
Cada una guarda su propia historia.
En unas podremos recorrer sus murallas e imaginar cómo defendían la fortaleza. En otras serán las vistas las que nos dejarán con la boca abierta. Y también encontraremos rincones donde la historia sigue viva entre calles empedradas, casas antiguas y paisajes que invitan a detenerse un rato.
Hoy os propongo un pequeño viaje por cinco castillos de Albacete que merece la pena descubrir en familia. Preparad la imaginación… porque nuestro recorrido está a punto de comenzar.
🏰 Castillo de Almansa
El que parece tocar el cielo.

Si hay un castillo capaz de hacer que los niños levanten la cabeza nada más verlo, probablemente sea este.
El Castillo de Almansa se alza sobre un enorme peñasco que parece formar parte de la propia montaña. Desde abajo ya impresiona, pero cuando empiezas a subir entiendes por qué fue un lugar tan importante durante siglos.
Lo que más me gusta de este castillo es que invita a imaginar. Mientras recorremos sus murallas o nos acercamos a la torre del homenaje, resulta fácil pensar en centinelas vigilando el horizonte, mensajeros llegando a caballo o familias que un día vivieron entre estas piedras.
Y cuando alcanzas la parte alta llega la recompensa: unas vistas magníficas de Almansa y de todo el paisaje que rodea la fortaleza. Es uno de esos lugares donde merece la pena detenerse unos minutos antes de seguir caminando.
Lo que conviene saber antes de ir
Duración aproximada: entre 60 y 90 minutos.
Entrada general: 5 €.
Entrada reducida: 3 €.
Menores de 5 años: gratis.
Dispone de audioguía y aparcamiento cercano.
Un pequeño consejo: antes de preparar la excursión conviene consultar la información oficial, ya que el castillo puede tener cambios de horario o cierres puntuales por trabajos de conservación.
🏰 Castillo de Chinchilla de Montearagón
El castillo que domina el paisaje desde lo alto.
Si el Castillo de Almansa impresiona por su presencia, el de Chinchilla lo hace por el lugar en el que se encuentra. Desde lo alto de la localidad de Chinchilla de Montearagón, la fortaleza domina el paisaje y nos regala unas vistas que merece la pena disfrutar con calma.
Y aquí hay algo que seguramente llamará la atención de los niños: su enorme foso excavado directamente en la roca. Tiene unos 10 metros de anchura y 6 de profundidad y rodea buena parte de la fortaleza.
Hoy podemos acercarnos hasta el castillo y recorrer su exterior, contemplando sus murallas, torres y ese impresionante foso. El interior no está abierto actualmente a la visita turística, por lo que la visita es exterior y gratuita.
Pero yo no me quedaría solamente con el castillo. Si vais hasta Chinchilla, merece la pena dedicar un poquito de tiempo a pasear por su casco histórico y descubrir sus calles, sus casas-cueva y otros rincones que nos hablan de su pasado.
Porque a veces el mejor plan no consiste solamente en entrar en un monumento, sino en dejarse llevar por el lugar y descubrir qué nos cuenta.
Lo que conviene saber antes de ir
- Visita del castillo: actualmente, exterior.
- Acceso: libre y gratuito.
- Interior: no está abierto a la visita turística.
- El foso excavado en la roca es uno de sus elementos más llamativos.
Y si vais con niños, yo aprovecharía precisamente ese foso para empezar a contarles cómo se protegían antiguamente las fortalezas. Seguro que después empiezan a aparecer caballeros y princesas en su imaginación.
🏰 Castillo de Alcalá del Júcar
El castillo que parece asomarse al río.

Hay lugares que parecen hechos para aparecer en un cuento y Alcalá del Júcar es uno de ellos.
Su castillo se encuentra en lo alto de la localidad, sobre una gran roca que domina la hoz del río Júcar. Desde allí arriba podemos contemplar el pueblo y el paisaje que lo rodea, y entender enseguida por qué este lugar fue elegido para construir una fortaleza.
El castillo tiene origen almohade y, aunque ha pasado por diferentes etapas a lo largo de los siglos, todavía conserva parte de su estructura defensiva. Podemos recorrer sus espacios y acercarnos a sus torres mientras imaginamos cómo sería la vida en aquella fortaleza.
Y aquí tenemos otro pequeño aliciente para los niños: subir hasta el castillo ya forma parte de la aventura. Porque cuando llegamos arriba y miramos el paisaje desde las murallas, el esfuerzo merece la pena.
Además, Alcalá del Júcar tiene mucho más que ofrecer. Sus calles, sus casas excavadas en la montaña y las vistas sobre el río hacen que sea un lugar perfecto para dedicarle algo más de tiempo y convertir la visita al castillo en una excursión completa en familia.
Lo que conviene saber antes de ir
- Visita interior: sí.
- Entrada general: 3,50 €.
- Menores de 8 años: gratis.
- Duración aproximada: 45 minutos.
- En verano los horarios son más amplios y cambian según la temporada, por lo que conviene comprobarlos antes de ir.
- Existe también un bono combinado con la Plaza de Toros.
Y si vais con niños, yo no tendría demasiada prisa por terminar la visita. Después del castillo queda lo mejor: salir a descubrir Alcalá del Júcar y dejar que sean ellos quienes encuentren sus propios rincones de cuento.

¿Nos vamos de aventura?
A veces no hace falta ir muy lejos para descubrir un lugar nuevo, disfrutar juntos y llevarnos un recuerdo bonito.
Y hasta aquí nuestro primer recorrido entre murallas, torres y fosos.
Pero la provincia de Albacete todavía guarda muchas más historias entre sus piedras. Castillos rodeados de montañas, fortalezas que siguen formando parte de la vida de sus pueblos y rincones donde resulta muy fácil dejar volar la imaginación.
Así que, si os habéis quedado con ganas de seguir viajando por la historia, os espero en la segunda parte de este recorrido por los castillos de Albacete, donde seguiremos descubriendo nuevas fortalezas y sus pequeñas historias.

